Revoluciones tecnológicas para mejorar la productividad

Revoluciones tecnológicas para mejorar la productividad

Economía Social

1 Julio, 2013 | Publicado por LABORAL Kutxa

Revoluciones tecnológicas para mejorar la productividadEn menos de diez años, el uso de las nuevas tecnologías va a cambiar radicalmente la productividad de la economía mundial. Además, las innovaciones en energía, transporte o comunicaciones se trasladarán a otros campos, como el medio ambiente o la salud.

El Consejo de la Agenda Global sobre Tecnologías Emergentes del Foro Económico Mundial ha presentado recientemente un informe sobre las principales innovaciones que se están desarrollando e investigando actualmente a nivel mundial. Innovaciones que están llamadas a revolucionar la humanidad en los próximos años.

El informe parte de que, mientras que la humanidad cuenta cada vez con menos recursos naturales, económicos o energéticos, el consumo de estos es cada vez mayor.

Esta dicotomía, menos recursos naturales y más consumo, conlleva a un considerable desajuste económico-social, pero sobre todo afecta a la sostenibilidad del medio ambiente mundial como consecuencia en un mundo cada vez más complejo e híper conectado.

En este escenario, los expertos trabajan por lograr soluciones integrales que combatan los principales problemas mundiales. A su juicio, las nuevas tecnologías juegan un papel importante en la mejora de competitividad de las empresas que, al mismo tiempo, permiten elevar el nivel de vida de las personas y solucionar los grandes problemas que nos enfrentamos como sociedad.

Las próximas revoluciones

De este modo, los participantes en el Foro Económico Mundial abogan por integrar las nuevas tecnologías en las diferentes industrias existentes, así como lograr una mayor y más estrecha colaboración entre los distintos agentes políticos, económicos y de investigación y desarrollo para buscar soluciones a esos problemas.

Los saltos tecnológicos previstos por estos, se centran en el campo de la energía, con el auge de las renovables, y en menor medida en la sanidad, el medio ambiente y las nuevas tecnologías.

En el mundo de la energía, se detalla que la principal revolución procederá de la implantación de los reactores nucleares de IV generación, mucho más seguros y eficientes. La particularidad de estos nuevos reactores radica en que los residuos radioactivos podrían servir a su vez como combustible nuclear futuro, lo que reduciría radicalmente, tanto el volumen explotado, como la toxicidad de los propios residuos.

Con el fin de producir nuevas placas fotovoltaicas con un coste muy inferior al actual, se está investigando en el uso de la electrónica orgánica, en vez de los tradicionales semiconductores de silicio. Mientras que, en relación con la energía y el medio ambiente, la transformación y el uso del dióxido de carbono (C02) dará lugar a un importante cambio social y económico. En la actualidad, hay numerosos departamentos de investigación que estudian cómo convertir el CO2 procedente de los procesos de industrialización en combustibles líquidos o químicos, que podrían proveer de combustibles a los diferentes medios de transporte.

Relacionado con esto mismo, se prevé un desarrollo de las tecnologías para abordar la electrificación total de los vehículos, mejorando la capacidad de transmisión de la energía. La próxima generación de vehículos eléctricos, conectados a Internet con sensores a distancia, recibirán la energía directamente del exterior, mejorando su eficiencia y autonomía, consiguiendo reducir notablemente los costes de producción al eliminarse el sobrecoste derivado del almacenamiento energético.

Otra tecnología que supondrá un importante avance social tiene que ver con la desalación marina o depuración de aguas residuales, con un coste energético infinitamente menor, que resolvería uno de los problemas que más oprime a algunos países.

Avances en salud

En el campo de la salud, los estudios sobre la administración de medicamentos a nivel molecular, que se adhieren en torno a una célula enferma o en su propio interior, prometen una gran revolución en el sector. Se abriría así la vía a tratamientos efectivos en la lucha contra enfermedades denominadas como “raras”, que permitirían a su vez, una mayor esperanza de vida.

De igual modo, están muy avanzados programas de investigación sobre nuevos materiales manufacturados autocurantes, capaces de reparar un daño sin la intervención del hombre. Estos materiales podrían aprovecharse para mejorar la seguridad en otros campos como la construcción o la fabricación de medios de transporte.

Por último, destaca la producción a gran escala de proteínas dietéticas dirigidas al consumo humano. Éstas se basan en el desarrollo de la biotecnología de la nutrición molecular, que permite controlar enfermedades, cada vez más habituales en nuestra sociedad de consumo, como son la obesidad, la diabetes o las enfermedades relacionadas con la tolerancia a diversas sustancias orgánicas (lactosa, gluten, etc.).

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