La cooperativa, un modelo que se defiende de la crisis

Economía Social

28 Febrero, 2013 | Publicado por LABORAL Kutxa

Cooperativas resisten a la crisisLa cooperativa está demostrando ser el modelo de empresa más viable y resistente. Sin embargo, las diversas encuestas de CICOPA (Organización Internacional de las Cooperativas de Producción Industrial, Artesanal y de Servicios), revelan que las cooperativas se enfrentan a un desafío común: ver reconocidos sus valores y su modelo específico. Un marco legal más favorable, sobre todo en relación al acceso a la financiación y la competencia leal con otros tipos de negocios, parece ser una prioridad para todos.

Las cooperativas europeas esperan que la situación empeore en un futuro próximo, debido a los programas de austeridad en curso. Estas sociedades están desarrollando diferentes estrategias para hacer frente a la crisis económica.

Estrategias contra la crisis

Siguiendo los tres niveles de análisis (“micro”, “meso” y “macro”), podríamos resumir estas estrategias de la siguiente manera:

A nivel “micro” (dentro de la empresa), los socios trabajadores definen una serie de estrategias empresariales para defender sus puestos de trabajo y las actividades económicas de sus empresas.

Junto con diferentes medidas de emergencia provisionales (como la reducción de salarios), las cooperativas suelen esforzarse por adoptar medidas orientadas hacia el largo plazo, como la inversión en tecnologías y otros cambios estructurales en el proceso de producción.

A nivel “meso” (entre empresas y entidades), la intercooperación se implementa a través de diferentes entidades, tales como los instrumentos financieros del movimiento cooperativo, instituciones de apoyo a las empresas, consorcios y federaciones, y desempeña un papel esencial en el desarrollo sostenible de las cooperativas, incluso en plena crisis.

Los grandes grupos horizontales como Mondragón en el País Vasco y CGM, que cubre una parte sustancial de las cooperativas sociales italianas, han sido particularmente resistentes a la recesión económica, gracias a fuertes políticas de mutualización de los recursos, economías de escala, investigación, innovación y, en el caso de Mondragón, la internacionalización.

A nivel “macro” (dentro de cada país), se puede observar que los países europeos en los que las cooperativas has resistido mejor la crisis son aquellos en los que existe un sistema jurídico nacional eficaz con disposiciones específicas que son particularmente propicias para el desarrollo de estas empresas.

La cooperativa, un modelo resistente

CECOP-CICOPA Europa ve la urgente necesidad de coordinar las políticas económicas, financieras y monetarias destinadas a relanzar el crecimiento económico de Europa. Para que esto ocurra, se necesitan políticas para ayudar a las PYME a crecer, crear agrupaciones y grupos horizontales entre sí (como las cooperativas han hecho), y desarrollar habilidades y fuerzas de trabajo dedicadas (en las que las cooperativas tienen, de nuevo, una importante experiencia que compartir).

En España, las cooperativas han aumentado el empleo un 6,8 % en el cuarto trimestre de 2012, de tal forma que han terminado el año con 286.912 trabajadores, 18.144 más de los que había en el trimestre anterior, según datos del Ministerio de Empleo. No obstante, con respecto a 2011, contaban con 3.386 trabajadores menos, lo que supone un descenso anual del 1,2 %.

A pesar de ello, Gobierno, patronal y sindicatos están de acuerdo en que el modelo societario de las cooperativas se ha demostrado más resistente a la crisis que las empresas convencionales, tanto en lo que respecta al empleo como a la desaparición de sociedades.

Mejoras en la legislación para cooperativas

Las encuestas de CICOPA tienden a expresar expectativas más optimistas para el futuro entre los asociados de fuera de Europa. La mayoría de los miembros no europeos esperan que la situación económica mejore. En algunos casos, este optimismo es el resultado de los logros jurídicos, como es el caso de Brasil, donde ha sido aprobada una nueva ley que regula las cooperativas de trabajo asociado.

En términos generales, los miembros no europeos solicitan un mayor reconocimiento legal y el respeto del modelo cooperativo de trabajo asociado (especialmente en los países en los que este modelo parece pasar por dificultades como en Colombia).

También se reclama, de forma general, una regulación clara que facilite el acceso a los prestamos; un fortalecimiento del control sobre las “falsas cooperativas” y las empresas injustas que no respetan las cuestiones ambientales y éticas; incentivos fiscales (por ejemplo en favor de las reservas indivisibles) y más inversiones en investigación y desarrollo.

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